miércoles, 28 de septiembre de 2011

ROMANIZACIÓN EN TABOEXA.


Décimo Junio Bruto
Monte de Altamira visto desde el Norte
 






Cuenta Orosio en sus Crónicas, que en el año 137 AC, el pretor romano Décimo Junio Bruto inició una campaña de castigo, debido a contínuas incursiones bélicas de los "galaicos" en apoyo de los lusitanos (portugueses). Se enfrentó a 60.000 galaicos en el río Duero y tornó a Roma como un héroe, por lo que fue llamado "gallaicus".
Más tarde llegaron legiones romanas hasta el río Miño, pero los "gallaicoi" galaicos las hicieron retroceder hasta el Sur.



Julio César
  
Julio César, en el año 61 AC desembarca su legión en "Brigantium",A Coruña, pero se encuentra con una gran resistencia del pueblo gallaico.

César Augusto

Durante la campaña de César Augusto en los años 39-24 AC prosigue la resistencia de los "gallaicos" en muchos lugares de Galicia, y tiene lugar la mítica batalla del "Monte Medulio", que no se sabe dónde aconteció.Yo creo que ocurrió en muchos montes de Galicia, y también en nuestros montes de Taboexa.Nuestros guerreros gallaicos preferían morir antes de ser esclavos de los romanos.Se mataban entre sí, o se envenenaban con plantas como la flor del "Texo".La resistencia gallaica duró más de un siglo.
La "Pax Romana en Galicia se firmó en el año 23 AC. Aunque los asturianos y cántabros siguieron resistiéndose hasta el año 19 AC.
Taboexa, aunque superpoblada, quedó mermada. Muchos de sus hombres murieran en las guerrillas. El Castro de Altamira quedó deshecho.. Todo eran lamentos y sollozos. Y lo peor de todo, era verse sometidos como esclavos al pueblo romano.
Y lo que pasaba en Taboexa, sucedía en los demás asentamientos galaicos por toda Galicia.
El proceso de romanización duró cuatrro siglos. Vespasiano convierte en pueblo romano a 451.000 galaicos, según afirma Plino. La provincia romana de Galicia era entonces más extensa que la Galicia actual. Comprendía el Norte de Portugal, entre el Duero y el Miño, con Braga de capital, Asturias, Cantabria y Astorga.
Los castros se convierten en "vicus", villas rústicas o aldeas y más tarde en "villae" villas urbanas..Hay nuevas tecnologías en arquitectura. El arado hace progresos en la agricultura. Se aplica el Derecho Romano. En la minería se practica la famosa "ruina montium", túneles en los montes, por los que se hacía correr el agua para arrastrar los metales, entre ellos el oro. Apoderarse de este precioso metal fue uno de los principales motivos de la romanización española.
Es digno de contar aquí un relato de las crónicas de Ambrosio Morales: "Aunque no es de mi comisión, todavía quiero decir, que se saca oro en Tuy, del río Miño, y el Obispo tiene un grano del tamaño de un garbanzo, y como lentejas se sacan hartos y es oro purísimo".
Y el padre Enrique Flórez en su obra "España Sagrada" añade: "En Tuy, la pesca no es de espinas, sino de oro".
Eran los romanos verdaderos expertos en vías. El itinerario Antonino, redactado en la época del emperador Caracalla,196-217- d C, enumera 372 vias romanas, entre ellas 34 correspondían a España, y tres recorrían Galicia, desde Braga a Astorga, atravesando el río Miño en Túi, al lado del actual puente de hierro:
Vía XVIII - Braga - Trives - Petín - Astorga.
Vía XIX   - Braga - Porriño - Redondela - Lugo - Astorga.
Vía XX    - Per loca marítima - Braga - A Guarda - Vigo - Redondela - Lugo - Astorga.
Cuando comenzó la romanización, muchos caminos y senderos formaban ya la red de comunicación de los habitantes de los castros. Algunos de ellos fueron transformados en vías romanas secundarias, que enlazaban con las tres vías citadas.
En Ponteareas cruzaba una de estas vías que comunicaba con Mondariz, Covelo... En esta vía, para pasar el río Tea, construyeron un puente, dedicado al dios Ares, quien tenía un templo en la parroquia hoy llamada Areas. De ahí procede el étimo "Pont-Ares". En el Concilio de Braga, el nombre de Ares fue desfigurado al añadirle dos vocales, u - a, "Aureas", pasando con la evolución de los tiempos a llamarse Areas hasta hoy. Recuerdo escuchar a los mayores pronunciar "Pontarés". Quizá acentuaran en el és final, por miedo al Inquisidor del Pazo de Corzáns, que prohibía pronunciar el nombre de ese dios romano.
A mesma Ponte romana.

Ponte romana de Pont-Ares
 Debemos a los romanos el topónimo de nuestra parroquia. Al llegar a ella por primera vez y contemplar sus montes y valles tan verdes y frondosos enseguida exclamaron: "Tabulata, Tabulatela". Tabulata (de  tabulata,orum) era como una alfombra de pequeñas ramas, especialmente de olivo, con la que los romanos adornaban la "vía" por donde iba a desfilar el Emperador con su legión para conmemorar un gran acontecimiento o celebrar una victoria. Es posible que la famosa alfombra del Corpus en Ponteareas, y en muchos lugares de Galicia, en este caso con flores, sea un vestigio de la "Tabulata romana". Y le quedó a nuestra parroquia el nobre de "TABULATELA"; el sufijo "ela" quiere decir parecido a... o como una tabulata. Con la evolución de los tiempos se simplificó en "Tabulela". Con este nombre es reconocida a partir del I Concilio de Braga, en el año 561, en "Divisio Teodomiri". La terminación "exa", será un préstamo de alguna otra lengua posterior, quizá árabe. También cabe la posibilidad de que los galaicos de esta zona, optaran por disfigurar el topónimo romano, añadiéndole dicho sufijo.
El prestigioso escritor Ramón Rodríguez Otero, en sn obra Taboexa -As neves, Historia y Arte, y también en la Revista de Estudios del Museo Municipal de Ponteareas "Soberosum, nº 2, al referirse a la presencia sueva en el Condado expone como en el "Parroquial Suevo" se cita a "Tabulela", hoy Taboexa, y afirma que era "esa tabla alargada que se extendía desde el río Huma hasta el Miño, en la ámplia ladera de Sandomedio (San Mamed); de río a río como decían los antiguos". Tenemos que agradecer a D. Ramón, nuestro párroco durante muchos años, por todo lo que lleva investigado y escrito sobre nuestra parroquia, y como siempre, muy bién documentado. Pero en este caso no me parece acertada su interpretación, a cuanto el topónimo se refiere. A una tabla así no le haría caso un rey suevo desde Braga.
Estoy más de acuerdo con José Carbajal Sobral, que en su libro "Los Concilios de Braga en los siglos VI y VII. reflejo en la Gallaecia de la Época", comentando sobre el mismo tema "Divisio Teodomiri", afirma que Tabulela es la zona de la actual Tabuexa con las estivaciones de los montes de Paradanta y ríos Termes y Cea. A "Lucuparre la fija en Leirado y los valles de Caselas, Bajo Tea, Salceda y Salvaterra.
En mi opinión, Tabulela abarcaba de aquella todos los asentamientos galaicos  alrededor del Monte (hoy Sandomedio), eligido por todos como morada de su diosa Cal-Leach, como eran : Los Batallanes, Uma; Vilacoba, Guillade, Paradanta, La Cernada, Los Ribartemes, As Neves, Tortoreos, Rubiós, Meder, parte de Leirado,  Santa Cristina, Lira y lo que es Taboexa en la actualidad. Una gran extensión, con una abundante y densa población. Solamente así se explica que Prisciliano con sus discípulos viniera a evangelizarla, y que en Braga fuera conocida, no sólo por empezar a cristianizarse, sino también por el comercio , como veremos.
Lo primero que hicieron los romanos fue instalarse en el Monte de Altamira para descansar, observar el panorama y tramar cómo llevar a cabo su "modus operandi". Y empezaron a tomar decisiones.
Tenían que obligar a los galaicos a bajar de los montes. Y no lo hicieron a la fuerza. Les era más fácil escoger a algunos de ellos y nombrarlos jefes; en la práctica resultaban ser más fieros con sus paisanos, que si de romanos se tratara. Y si álguien no obedecía, blandían en retaguardia las espadas romanas.
Al poco tiempo nuestros galaicos trabajaban como esclavos empedrando los caminos, construyendo casas cuadradas para formar "vicus" - aldeas - al lado de los mismos, arar las tierras con el arado romano y cultivarlas, picar en las minerías de los montes, la famosa "ruina montium", túneles por donde hacían pasar el agua, que arrastraba metales, entre ellos el oro, o pescar en el río Miño.
Los romanos eran verdaderos expertos en moldear el hierro, no solamente para hacer armas, sino también utensilios domésticos y herramientas de trabajo. Y verdaderos maestros en la enseñanza. Aquí, en Taboexa, montaron varios "obradoiros" en donde trabajaban y enseñaban el oficio a los galaicos:
-Un pequeño astillero y carpintería en el lugar llamado "A Rata", en donde se hacían pequeñas barcas, tinajas o "dolium" de madera y carros.
- Una cerámica y alfarería  al lado, por eso se llama  "o barrio das Barreiras", fabricándose ánforas, ´"tégulas" y utensilios domésticos, aunque yo creo debió existir otra cerca de Altamira, porque aún hoy, al arar los campos, se encuentran pedazos de "tégulas" (tejas), bastante más gruesas que las tejas del país actuales, pareccidas a ladrillos macizos.
- Una metalurgia en Altamira. Lo demuestra la cantidad de piezas encontradas, entre ellas una plantilla de fundición, lingotes de plomo y limaduras de metal. Allí se forjarían arados, armas, cuchillos, picos, cinceles , hachas y toda clase de herramientas y objetos domésticos.
Todo esto lo iré ampliando porque es digno de admirar cómo los romanos hicieron que Tabulela llegara a tener un gran peso en Braga, comercialmente hablando.
Yo recuerdo a Taboexa sin carretera, Daba gusto correr por sus caminos y senderos sin miedo a que ningún artefacto se cruzara en tu camino. Ni una triste bicicleta. La carretera actual, ampliada hace poco, fue rotulada por primera vez en el año 1950. Hasta entonces un sólo camino principal recorría la parroquia de Norte a Sur, empedrado en gran parte en la época de la dominación romana.
Alguna reliquia queda de este camino empedrado y del "vicus" o casas romanas construidas al lado.


Casa romana  en Taboexa.
Camiño empedrado polos romanos



 
En los muros y casas cercanas a "Altamira" se encuentran piedras como la que veis en la siguiente fotografía, y arando las fincas se hallan restos de cerámica y trozos de tégulas.
Muiño romano
En los restos de este camino empedrado hay un "peto das ánimas" erigido para cristianizar los ritos paganos, que se hacían el dia primero de Noviembre en todas las encrucijadas,  por si alguna "ánima" estaba perdida, pudiera entrar en el "Alén". Mis dos nietos, Hugo y Raúl están abrazados a dicha piedra. En todas las encrucijadas de la parroquia existen "Petos das Ánimas" como este.
De niño, vi pasar muchas comitivas fúnebres, "enterros" por este camino y oí a los sacerdotes cantar responsos en este lugar, como en todas las encrucijadas.  
Era tétrico aquello. Las campanas de la Iglesia parroquial "lloraban" tocando a muerto. ,
Una campanilla con sonido estridente anunciaba la marcha, seguida de un pendón negro y la cruz parroquial. El ataúd era llevado a hombros.Aquí lo ponían encima de una pequeña mesa, mientras los cacerdotes cantaban, acompañados de dos o tres "bajos" de la Banda de Música Popular de Rubiós,
que producían unos sonidos tan roncos, que daban ganas de escapar corriendo.


Mis nietos Hugo y Raúl
  Roma dividió el territorio de Galicia en tres "Conventos" o unidades, que tenían por capitales a
- "Bracara Augusta.... Braga
- "Lucus Augusti"....... Lugo
- "Asturica Augusta".. Astorga
No vinieron los romanos a España para dominarla y vivir en ella, sino para explotarla, extraer el oro, plomo y demás metales y toda la materia prima que consideraban de interés.
En Galicia encontraron un gran arsenal de estas riquezas. Una vez terminadas las tres grandes vías, la XVIII, la XIX y la XX, que enlazaban los tres "Conventos" citados, transportaban todo el material a Braga, haciendo de ella un Centro Comercial e Industrial muy importante, desde el siglo I al V.
De esto escribe profusamente José Carbajal Sobral en su Obra "Los Concilios de Braga en los siglos VI y VII , reflejo en la vida en la Gallaecia de la época", pág. 123 : "Braga era el centro más apropiado por su seguridad y sus comunicaciones, lo mismo por tierra como por mar, del Noroeste peninsular, para almacenar el oro y estaño, tanto desde el Cantábrico como desde las riveras del Sil o incluso del Duero. Estas explotaciones mineras eran importantes para el Imperio, que tenía nombrado un  "Procurador" y las tropas de la "Legio VII Gemina" y la "Cohorte I Gallica"".
La Legión romana, según Tito Livio constaba de 5.200 a 6.000 soldados de infantería y 300 jinetes, y la Cohorte I Gallica de cinco centurias dobles, 1.000 soldados.
Los negociantes romanos traían por su parte a Braga mercancías de Italia, amphoras, doliums, etc. para la reventa, con lo que se fomentaba la creación de nuevas industrias.
Loza y cerámica de Campania competían con la de Pérgamo
y Samos. Vasos utilitarios. amphoras, dolimus, urias, invaden las citaneas y las castros del territorio bracaraugustano".
Un bronce romano


Centurión romano
 Según Carbajal, el reclutamiento de los jovenes gallegos no solo tenía el acicate de la remuneración ( la paga anual de un soldado de los cuerpos auxiliares era en el año 12 de nuestra Era de 75 denarios y en los tiempos de Tito sobrepasaba los 100), sino que en el momento de licenciamiento los soldados provinciales  recibían el derecho de ciudadanía romana, en la que iba incluida la facultad de constituir matrimonio en los términos del derecho romano con mujeres no ciudadanas, y esto era muy importante. Este privilegio se consignaba en un documento oficial o diploma militar.
La primera moneda romana fue el AS de cobre. El denario de plata = 10 Ases. El sestercio era un cuarto de denario, también de plata. Y para las grandes tasaciones el Denareus Aureus, Denario de oro, que equivalía a 25 denarios de plata y a 100 sestercius. El "denario" fue la moneda que ha tenido la mayor difusión y trasncendencia en la Historia. De su importancia heredamos el término "DINERO".
Así que allá estaban nuestros jóvenes de Taboexa en la "Cohorte Gallica" reguardando aquellos tesoros nuestros, almacenados en Braga, defendiendo los intereses de Roma.
Yo quisiera recalcar la inmensidad del comercio bracaraugustano de aquellos tiempos. Si había 6000 soldados, gran cantidad de comerciantes tendría que haber, vendiendo y comprando, haciendo trueques de mercanciás o pagándolas en denarios. Unos transportando las mercancías de diversos sitios de Gallaecia y del resto de la Península, otros almacenando en las bodegas de los grandes barcos romanos el oro de nuestras tierras para tranportarlo a la ciudad itálica. Había a la venta toda clase de utensilios de cerámica de toda Galicia, y seguro que también de Taboexa, como veremos: También los lusitanos crearon una esmerada industria de "lucernas" desde el siglo II, como nos describe José Joâo Rigaud de Sousa, con moldes con la marca de uno de sus ceramistas "L-Munatuis Threptus". Era muy aceptada la ánfora gigante "dolium" para almacenar líquidos y áridos.
Recipiente del pesco para las lampreas
Algo muy interesante debemos tener en cuenta, la pesca en el río Miño.
Pesco romano en el Miño, Arbo, con su "poyo" y "lapadoiro".
Los romanos de Taboexa pescaban de todo en el Miño, lampreas, salmón, sábalos, truchas, anguilas y angulas; este riquísimo producto lo transportaban a Roma, por tierra en carros, y por mar. Para llevar la lamprea viva usaban el "Dolium". Los emperadores  y más autoridades quedaron entusiasmados al degustar  tan especial manjar.
Los gastrónomos en Roma preferían este manjar a otro del río. Las mejores lampreas, las más apreciadas, se pescaban en el estrecho que separa Sicilia de Italia. Se las obtenia en los grandes viveros que a ellas solas se destinaban; tal era el vivero construido por Cayo Hirtius al borde del mar y en el que la mayor parte de las lampreas fueron consumidas en los festines ofrecidos a los romanos cuando los triunfos de Julio César.
Notaron que las lampreas de dicho vivero romano eran de carnes blandas, y que las del Miño eran de otra calidad. La lamprea, cuanto más suba río arriba, el trabajo de vencer la corriente la obliga a criar fibra, siendo por ello sabrosa de carne y musculosa.
Es digno de mencionar aquí lo que escribe Cervera Valderrama en el año 1907: "Es sin duda alguna el Miño el vivero más rico y productivo de toda la Península Ibérica. La situación geográfica, la tranquilidad de sus aguas, la carencia de navegación y los numerosos afluentes que sin régimen torrencial vierten las aguas en el río, son componentes de primera calidad para criar buena y abundante pesca. Y no solamente ha sido y es un magnífico vivero, sino que por razón natural de las condiciones del país en que está enclavado, cuya riqueza es casi exclusivamente agrícola, lo será por mucho tiempo; porque tardaremos ver en él las obras de canalización y muelles y el ruído de los vapores y las máquinas no ahuyentarán a los peces, como los han expulsado de los del mar Cantábrico, antes abundantes en las más exquisitas especies."
Según Alfonso Vázquez Martínez, natural de Arbo, doctor y catedrático de Geografía e Historia, en su trabajo "La lamprea en el río Miño", publicado en la Revista "Montes" nº 20 y 31 del año 1940 y 1950:
"En el río Miño y hacia el final de su curso medio, se hallan esparcidas de una manera irregular, pero constante, unas construcciones, que por su forma, llaman la atención, las que más o menos rectangulares se extienden por ambas orillas gallegas desde Filgueira a Frieira, y por la gallega y portuguesa, desde Frieira, lugar en que el río se hace fronterizo, hasta cerca de Salvatierra.
Estas construcciones reciben el nombre de "pescos", una gran parte de ellos romanos.
El caudal del río era en aquellos tiempos mucho más que el de ahora. Según Strabón, que vivía en tiempos del emperador Tiberio, "se navegaba por espacio de 800 estadios, que son 25 leguas.
Y según Ávila y La Cueva, era navegable desde mucho más arriba de Ribadavia hasta el mar.
Los romanos de Taboexa fueron explotando poco a poco esta pesca en el Miño y empezaron a enviar a Roma, al principio más bien por tierra en carros, lampreas vivas en grandes ánforas llamadas "dolium".
Y claro que les gustó al Emperador y demás autoridades la lamprea de Arbo y las angulas, y no digamos las truchas, el salmón y los sábalos. Los romanos siempre fueron amantes del buen comer y del buen beber. Tanto les gustó la pesca de nuestro río, que pronto enviaron ingenieros especializados en la materia, para fabricar barcas adecuadas que pudieran deslizarse o navegar por su cauce y al mismo tiempo construir en piedra los famosos "pescos o pesqueiras", que describe el catedrático Alfonso Vázquez Martínez, natural de Arbo. Y tuvimos la suerte, que tales ingenieros se instalaran en nuestra parroquia.
Los romanos tenían un asentamiento fuerte en Taboexa. Seguro que fueron los primeros en transportar a Roma las primeras lampreas del Miño. Lógico es que los ingenieros, enviados por el César, se instalaran en nuestra parroquia, para ser informados del tema. Por otra parte, José Carbajal Sobral, en su gran obra, ya referida, resalta el gran comercio de Braga, impulsado por los romanos. Y Xoán Martínez Tamuxe no deja de recalcar, que en aquella época, los pueblos se conocían mediante el comercio. ¿Por qué el rey suevo Teodomiro, por los años 561 conocía a "Tabulela", nuestra parroquia?. Porque cuando hizo la enumeración de parroquias en Túi, entre once, consta la nuestra. Y digo once, porque las seis restantes son "pagus", que. según Carbajal, eran grandes extensiones montañosas, sin o con poca población, pero pertenecientes a algún poblado: para demostrar esta propiedad ponían en el centro una gran columna a modo de marco. Hoy existen en la diócesis de Túi 276 parroquias. Estoy seguro que si preguntamos en Portugal en el día de hoy por nuestra parroquia, nadie sabe en dónde está. Pero, de aquella, el rey suevo, desde Braga, sí que sabía de la existencia de Tabulela, más, le era familiar. La conocía por el Comercio de Braga.



Cenntro de Interpretacción del Patrimonio y C. S. Cultural de Taboexa
 
El mismo C.I.P. tomado desde el Norte


Si preguntamos por el lugar de "A Rata" todos saben indicarnos que es en donde estan ubicados  el Centro de Interpretación del Patrimonio y Centro Socio-Cultural de Taboexa, las antiguas escuelas, y algunas edificaciones más. Siempre se llamó así, desde tiempos inmemoriales. Está incluido en el Barrio oficial de "As Barreiras", que comienza en el monte, al lado del viñedo pequeño, comprende este lugar de "a Rata, y se extiende hasta los barrios de Leiradiño y Arufe.

Más de un historiador, no gallego, se allegó a estos contornos preguntando por este lugar, afirmando que los romanos construían en él barcas para pescar en el Miño. Cuando me lo contaron, me pareció algo raro, pero al llegar a casa, buscando en el Diccionario latino de Raimundo de Miguel, observé que efectivamente la palabra latina "Ratis, is" significa barca pequeña. Y creo que solamente en Taboexa existe un lugar llamado así.
Los ingenieros venidos de Roma, después de un extensivo estudio del río Miño, enseguida pusieron manos a la obra, unos haciendo pescos en las dos orillas del río, otros fabricando pequeñas barcas deslizantes y de remo en "A Rata".
Una de las cuatro  escuelas antiguas
Este astillero, u "Obradoiro,  poco a poco se fue agrandando. No solo se fabricaban barcas pequeñas de río, sino también carros y objetos de madera como el "balde" un recipiente para llevar agua de las fuentes para las casas, hecho de pequeñas "dubelas" apretadas entre sí por unos aros de metal y con un fondo incrustado en ellas. Este balde existió en nuestra parroquia hasta mediados del siglo pasado.
Basándose en dicho "balde" descubrieron la fabricación del "Dolium de madera", que tuvo un gran éxito en el comercio de Braga y sirvió de transporte seguro para la pesca del Miño.
El "dolium romano era una ánfora de barro, de grandes proporciones, para almacenar y transportar líquidos y áridos. Pero, como todas las cerámicas, era demasiado frágil.Este problema se resolvió con la fabricación en "A Rata" del dicho "dolium de madera, que venía siendo una tinaja, hecha de "dubelas", con doble fondo, pero el de la boca tenía una abertura cuadrada de unos 25 centímetros, con su  correspondiente tapa; cuatro de las dubelas sobresalían por la parte superior para ser sujetadas con cuerdas a los carros. Estas tinajas existieron en Taboexa, y creo que en toda Galicia, para transportar en carros las uvas al lagar, en tiempos de recolección.
Todo lo que se fabricaba en este "Obradoiro A Rata", llevaba tallado su lugar de fabricación, por ejemplo: "Dolium in TABULELA factum". Y así en toda clase de artículos fabricados. Por eso no es de extrañar que nuestra parroquia fuera conocida en Braga.
Para mí este "Obradoiro estaba de alguna manera sufragado por Roma y los trabajadores recibían su paga en denarios, como era normal, y el Dececho Romano exigía.



Cerámicas de Altamira en el  Museo de Ponteareas
 

Las vitrinas de los Museos de Pontevedra y Ponteareas estan llenas de  "Cerámicas del Castro de Altamira. Es posible que la cerámica y alfarería estuviera en el Barrio das Barreiras. Era éste un lugar lleno de sustratos arcillosos, ricos en mineral de hierro y de color rojizo. Era y es, porque aún  sigue existiendo barro  allí hoy en día.
Museo de Ponteareas

Se da el caso de que removiendo la tierra desde la Rata a Altamira se van encontrando piezas de cerámicas y alfarería de menos a más. Siendo allí, en los contornos del Castro, en donde se acumulan las piezas.Pudo suceder que o bién en "La Rata" estaba instalada la "Alfarería" y en las cercanías del Castro la "Cerámica", o que las dos manufacturas estuvieran en "La Rata" y en Altamira hubiera un gran almacén.

Cerámicas. Museo de Ponteareas

Y digo almacén, por la gran cantidad de piezas que se encuentran en sus alrededores. Al arar las fincas siempre aparece alguna. Lo que sucede es que muchos confunden la "tégulas romanas" con los ladrillos macizos de barro, que se usan en las cocinas de hierro.
La mayor parte de estas piezas de barro, que se fabricaban en esta parroquia también llevaban la grabación de "Tabulela" y eran tranportadas al Comercio de Braga.
Es una pena que no pueda insertar aquí todas las fotos de cerámicas, bronces, molinos ...y un gran etc., que gracias a la amabilidad de Noa, Museo de Ponteareas, tengo en mi poder. Al final, veré si puedo hacerlo por otro método.
También, gracias a la gentileza de un buen amigo, Antonio de la Peña, arqueólogo del Museo de Pontevedra, cuento con imágenes de bronces y monedas, hallados en nuestro monte de Altamira.

Toro, Museo de Pontevedra




Que hubo una gran Metalurgia en Altamira, es de todos conocido, por los restos encontrados, que lucen las vitrinas de los Museos de Pontevedra y Ponteareas. Además de las numerosas piezas de bronce encontradas, es significativo el hallazgo de limaduras y lingotes de plomo y la mitad de un molde de fundición.

Matrona romana Museo de Pontevedra
 Señal de que en las cavernas del Castro existía una gran metalurgia. Hay una pieza de bronce en el Museo de Ponteares, que tiene una soldadura perfecta. Podría seguir enumerando piezas, pero creo que una bitácora debe ser breve y concisa y no aburrida. De todos modos, el bronce de Mercurio no debe faltar.


Bronce de Mercurio Museo Pontevedra

Como ya hemos dicho, una réplica de este Mercurio, aumentada en piedra, luce sobre un pedestal, en la rotonda del barrio de la Carrasqueira.
También se hacían lanzas, espadas, cuchillos y demás utensilios necesarios para la vida cotidiana. Es de suponer que se forjarían arados y demás artefactos por el estilo. Y, como las cerámicas, serían trnasportados al comercio de Braga para su venta.

Poza da Adreira


Debemos a los romanos la captación de los manantes de nuestros montes "olleiros" y la canalización del agua mediante cauces o riegos, hasta almacenarlos en balsas o pozas. Muchas hay en Taboexa: Manantes y balsas  de "A Rubial", "Adreira", "Cabreira", "Gurbelas", "Carrasqueira". Y podemos añadir la gran existencia de ellas en la parroquia de Rubiós, también Taboexa en aquella época.
La abundancia de estos embalses se debe a la necesidad de regar con frecuencia estas tierras en verano, por ser muy arenosas.

"Padrón"= Repartidor de agua para varios usuarios
En ciertas zonas, con piedras como ésta, bien niveladas, se repartía el agua para varios usuarios. Por muchos de esos "padróns"sigue pasando el agua en el dia de hoy.
No podemos terminar esta página sin resaltar la riqueza de la lengua que nos dejaron los romanos. Del latín, que hablaba el pueblo, nacieron las dos lenguas romances, el castellano y el gallego. Nuestra lengua en un principio evolucionó más rápido que el castellano, caracterizándose por su  dulzura y gran expresividad en sus contracciones verbales con el artículo y el pronombre, y la unión armoniosa de las palabrras indoeuropeas con las latinas.


Alfonso X el Sabio
Alfonso X el Sabio prefirió nuestra lengua gallega para escribir sus 420 canciones, que componen las "Cantigas de Santa María", dedicadas a enaltecer los milagros de la Virgen, en donde el rey alcanza sus mayores logros, constituyendo uno de los más preciados legados de musicalidad y variedad métricas.
Hijo de Fernando III, a qien sucedió en el trono en 1252, patrocinó varias reconquistas en España. Era hijo de Beatriz de Suabia, circunstancia que le hizo aspirar a la Coronación Imperial de Alemania logrando la elección en 1257, pero la oposición del Papa hizo fracasar finalmente el empeño y Alfonso renunció en 1276.
El reinado de Alfonso destacó en el orden cultural. Se le considera el fundador de la "prosa castellana" y, de hecho, puede datarse en su época la adopción del castellano como lengua oficial.
Sus profundos conocimientos de Astronomía, Ciencias Jurídicas e Historia desembocan en tres grandes Centros Culturales en Toledo, Sevilla y Murcia.
El rey reunió a sabios judíos, musulmanes, castellanos, hebreos e italianos, que colaboraron con él en la famosa Escuela de Traductores de Toledo Allí se editaron:  obras jurídicas, obras científicas o de carácter recreativo y obras históricas.
El propósito de las Obras Jurídicas era el de contribuir a la labor unificadora de la Península. El Fuero Real de Castilla preparó la redacción de la que sería su gran Obra: "El Código de las Siete Partidas", donde se recoge lo mejor del "Derecho Romano", para unirlo a las más vivas tradiciones de Castilla. Este Código, de larga influencia, en el ordenamiento castellano y español, supuso la recepción del "Derecho Romano" en Castilla y su incorporación a la corriente europea del "derecho común"
En las "Obras científicas, libros de Astronomía, Tablas astronómicas o tablas alfonsíes, pretende impulsar el conocimiento astronómico de la época, El "Lapidario" en que se describen 500 piedras preciosas, metales y algunas sustancias, y los libros de ajedrez, dados y tablas.
Entre las obras de carácter histórico figuran "La Crónica General"y la "Grande e General Estoria".
Era el rey, quien dictaba, y a veces escribía; animaba, estudiaba y dialogaba con su grupo de sabios. Era el alma de su gran obra cultural. Un historiador de su época lo describe así: "muestra la manera de cómo se deven facer e desí escrivelas qui él manda: pero dezimos que el rey face el libro". 
Con los reyes católicos en el año 1486 se proclama el castellano como lengua de las clases altas y de la administracción, Es el fín del sistema feudal (guerra de Irmandiños) y comienza la edad moderna en Galicia. Tenían muy claro Fernando e Isabel que con una sola lengua y religión unificarían a España. Lograron del Papa Sixto IV en 1478  una bula, con la que se creaba la Inquisición en Castilla para un control de la pureza de la fe. Fue muy dura la etapa de Fr. Tomás de Torquemada, como inquisidor general.
Nuestra lengua por tanto queda marginada. Si hablabas gallego en algún organismo oficial, hacían que no te entendían, o te despreciaban. En los colegios te castigaban si lo hablabas. Yo mismo noté como algunos gallegos se avergonzaban de hablar su propia lengua.
Y vinieron los "séculos escuros" en los que predominaba el castellano, y nuestra lengua era menospreciada. Pero, así como entre el rescoldo de "a lareia" se mantienen las brasas y el fuego, así en los "recunchos" de nuestros hogares se conservó por mucho tiempo la riqueza de nuestro entrañable idioma.
Muchos literatos, a escondidas en nuesra Tierra, o en el exilio, trataron de despertala y defenderla.
Catedráticos y escritores procuraron normatizarla. Profesores de todas las áreas de estudio se esforzaron en enseñarla. La Xunta, los Organismos oficiales, locutores de nuestra Televisión decidieron hablarla y escribirla, adoptando la expresión normativa correspondiente. Después de muchos años de lucha, llegamos, por fín, a expresarnos en nuestra propia lengua, un poco más evolucionada.
Hoy da gusto escuchar hablar gallego en los Organismos Oficiales y por doquier, aunque respetamos a los que hablan español. El gallego es la lengua de nuestra amada Tierra, el español el idioma  de nustra querida Patria. Los gallegos estamos orgullosos de los dos idiomas.
Todo este tema, que estoy editando, lo tengo escrito en gallego. Algunos amigos mios me aconsejaron que la primera vez lo escribiera en español. Pero se da el caso, que muchos seguidores, sobretodo de Argentina lo prefieren en gallego. Así que prometo escribirlo en nuestra entrañable lengua, una vez que remate la tercera entrada, en la que hablaré de los suevos y la "cristianización en Taboexa". Es curiosa esta página. No te la pierdas.
La decadencia del Imperio Romano tuvo lugar a finales del siglo IV y principios del V. Pero cuatro siglos son muchos años.Los romanos cogieron raíces en España entera. En Galicia, y por tanto en Taboexa, se emparentaron entre sí. Ya podríamos hablar de galaico-romanos. Los que retornaron a Roma  fueron las autoridades directivas y sus legiones. Los demás romanos se quedaron.
Y en nuestra parroquia todo permaneció inalterable. La Industria no sufrió cambios. Se seguía comerciando en Braga, en este caso para beneficio propio. Pero el comercio de Braga, al marcharse la legión, y al no haber intercambios con Roma, vino a menos.. Se conservó durante décadas, quizá un siglo, pero poco a poco fue mermando su auge comercial. Procuraron, entonces, nuestros antepasados, promocionar un comercio local en nuestra parroquia, a donde se allegaban los poblados del contorno y los de Salvaterra y Caldelas.
En cuanto a lo religioso se adaptaron muy bien a la costumbre galaica de adorar en el Monte a su diosa Cal-Leach, porque también los romanos adoraban a algunos de sus dioses en los montes.
Hasta la próxima entrada, que tratará de la "Cristianización en Taboexa". Saludos.

Lucerna romana. Museo de Pontevedra

       

domingo, 7 de agosto de 2011

Prehistoria de Taboexa

Taboexa es una hermosa parroquia del Ayuntamiento de As Neves, provincia de Pontevedra, con vestigios  de una cultura muy antigua, aún no del todo descubierta.
Yo nací en ella, y en ella me crié, en aquellos tiempos de la guerra civil, sufriendo la falta de mi padre, que fuera alistado como soldado, y no volvió más.
Día tras día, con los amigos y vecinos Gonzalo, Sigfrido y Francisco, recorríamos los montes saltando de piedra en piedra, escalando peñascos, recorriendo senderos. Descubríamos muchos de los secretos que ellos encierran. Conocíamos el de Sandomedio, desde nuestro barrio de Millaxendo hasta su cumbre, con los ojos cerrados.
Pero, el que más nos atraía, era el “Monte de Altamira”. Armados de azadas y hoces íbamos a limpiar los helechos y las zarzas de aquellas casas redondas y sus pasadizos. Eran muchas las casas aquellas. Algunas más altas que nosotros.
Descubrimos muchas piedras grabadas, algunas con “caras”, triángulos y cosas así. Como niños que éramos no le dábamos importancia, porque también nosotros, con pequeños picos hacíamos grabaciones en las rocas. No teníamos idea de los petroglifos.


En el año 1945, estando en faena de limpieza, encontramos en una vaguada “un agujero” de un metro más o menos de diámetro. Nos pareció un pozo de agua. Tiramos unas piedras y no sentimos ruido alguno. Intentamos calarlo con cuatro cañas indias, atadas unas en las otras y no encontramos fondo. Las cañas medirían unos 17 metros. Mis vecinos emigraron de jóvenes con sus padres a Buenos Aires. Pasaron muchos años, pero Gonzalo nunca dejó de comunicarse conmigo. Somos de la misma edad. Y si de niños éramos muy amigos, en la actualidad seguimos siéndolo. Saludos desde esta página a todos ellos, sin olvidarme de Hebe.

Hace pocos días, me contesta Gonzalo con este email:

" Querida familia,Alejandro y Rosi: me da mucha alegría saber que conocieron a nuestras hijas, y que tuvieran recuerdos de nuestra infancia, que fué muy activa, como no me voy a recordar del hueco de Altamira que intentamos calar con cañas de la India, esas y tantas otras cosas que recuerdan nuestra niñez, pasa el tiempo y las tenemos más presentes. Las hijas nos hablaron de lo bien que la pasaron con ustedes, y también que no pudieron ver a Manolito, si lo ves hazle presente nuestro cariño y recuerdo. Ya nos volveremos a escribir para de esa manera estar un poco más cerca. Les mando el mejor de nuestro recuerdo y que siempre los tenemos presentes Gonzalo.-"

Al contarlo en casa, nos prohibieron terminantemente poner los pies en aquel monte.
Algunos vecinos, al enterarse, se reían. Ya ellos hicieran lo mismo. Lo que me extrañó fue que no taparan el agujero. Alguien de nosotros pudo caer dentro.
Estuve muchos años ausente de la parroquia por causa de mis estudios y ejercer mi carrera, pero me iba enterando de lo que sucedía en el monte por mi amigo, entonces el alcalde del ayuntamiento de As Neves, Antonio Soto Campos.
De todos es sabido que, desde la tercera década del siglo pasado, hubo varios intentos de investigación, unos controlados por eminentes arqueólogos, otros no tanto.
En el año 1929 Sebastián González García Paz, profesor de la Universidad de Santiago de Compostela, invitó a Cayetano de Mergelina, catedrático de la Universidad de Valladolid, a investigar el Monte de Altamira. Cayetano de Argelina estaba entonces dirigiendo las obras de restauración del Castro de Santa Tecla, en La Guardia. Encontraron varias monedas, clavos, cuchillos de hierro, fíbulas o broches, “lucernas” o candiles de bronce, molinos de mano, piezas de telares, cerámicas y restos de un peine de cobre. (Filgueira Valverde,1930).
Aunque, según mi amigoXoan Martínez Tamuxe, historiador, arqueólogo e investigador, (recogido de la Geografía General del Reino de Galicia, tomo de Pontevedra, de Gerardo Álvarez Limeses), fue D. JUAN ALVAREZ GONZÁLEZ, maestro nacional de varias parroquias, entre ellas Taboexa, y alcalde de As Neves (1924-1928), quien descubrió tales piezas en nuestro Monte de Altamira, (ver Soberosum, Revista de Estudios nº 3 - Museo Municipal de Ponteareas. Y fue el mismo D. Juan, quien invitó a los catedráticos citados a inspeccionar el Castro con la intención de lograr algo análogo a lo que se estaba realizando, entonces, en Santa Tecla de A Guarda. Pero tan sólo consiguió que analizaran tales hallazgos arqueológicos y se los llevaran al Museo de Pontevedra.
 En el año1953 Filgueira Valverde y Alfredo García Alén hacen excavaciones y encuentran:: monedas, una argolla de bronce, una figura de vaca, una cabeza de perro y otra de cerdo, cerámicas y una pequeña ánfora con cenizas blancas...
Del 5 al 22 de septiembre de 1973 García Alén dirige una excavación, hecha por un grupo de chicos andaluces, de una manera incontrolada. No encontraron nada. Lo único que hicieron fue deshacer todas aquellas casas, que tanto contemplaba yo en mi niñez. García Alén descubrió en la “croa” unos grabados rupestres, que él interpreta en forma de zig-zag.
En el año 1974 fueron depositados en el museo de Pontevedra diversos materiales encontrados por particulares. Estos son llamados en los relatos oficiales…”expoliadores”.
La última excavación se hace en el año 1976 y fue dirigida por García Alén y Acuña. Aparecieron: Fíbulas en omega, agujas de fíbula, anillos, monedas, pequeños lingotes de plomo y un molino de mano.
Cabe resaltar aquí la figura más destacada de los hallazgos en este monte de Altamira, MANUEL RODRIGUEZ ALONSO, natural de Taboexa y vecino de Ponteareas, hoy gerente de la Casa Rural de esta parroquia. Cooperó en la creación del actual museo de Ponteareas. Con sus ayudantes José Merino Rodríguez y Manuel Domínguez Rodríguez, participó en las excavaciones de Alfredo García Alén. Mientras éste excavaba con su grupo en las casas de la ladera Este, Manuel con sus ayudantes, lo hacía en la parte Oeste, encontrando allí la mayor parte de las piezas que lucen en la vitrinas de los museos de Pontevedra y Ponteareas. Son de destacar: la mitad de un molde de fundición, bronces, monedas, árulas, togados, asas, brazos, buey, pedestal, “lucernas”, argollas y un MERCURIO de bronce.
Una réplica de este Mercurio, aumentada en piedra, se expone en un pedestal en el centro de la rotonda de la Carrasqueira, gesto muy significativo de la Diputación de Pontevedra, que la parroquia de Taboexa sabe agradecer.

Réplica en piedra del Mercurio de Bronce
 Tiene en su poder Manuel una gran cantidad de documentación referente a este tema: recibos y actas de entrega de todos los hallazgos que entregó en dichos museos, cartas de agradecimiento del presidente de la Diputación de Pontevedra José Luis Peláez Casalderrey. comunicación del alcalde de Ponteareas y comisión del gobierno en pleno, agradeciéndole el gesto de depositar en el museo las piezas encontradas en el Monte de Altamira. Firmado/José Castro Álvarez.
Sin embargo, estas alabanzas solamente tienen carácter particular y personal, y Manuel no consta en la documentación oficial que relata la historia de dichos hallazgos. Y por si eso fuera poco lo acusan de expoliador desde las altas esferas de la sección de Historia de la Universidad de Santiago. Véase, “Prehistoria de Taboexa” de Purificación Rodríguez García. Está claro que la escritora no tiene la culpa; solamente copia la documentación escrita, y en ella no se nombra a Manuel. Las grandes eminencias de arqueología de aquella época, tenían miedo perder protagonismo si lo incluían.

Para refrescar ideas fui a ver el Monte de Altamira. Escalando entre helechos y zarzas, pinos y eucaliptos y una gran cantidad de madera caída y mucha maleza llegué a la “croa” del monte. Da pena ver en ella acantilados tan profundos, obra de canteros de todos los tiempos. Dinamitaron gran parte de la roca en donde estaría grabada toda la historia del poblado. Menos mal que quedaron algunos petroglifos, reliquias de aquellos que se perdieron para siempre. Uno de ellos está quebrado con la parte cortada al fondo ocultando su grabado. El cantero debió de arrepentirse y dejo así las cosas.
Pero aquellos petroglifos que yo viera de niño, por la ladera del Este, algunos con “faces” y triángulos grabados, ya no existen. Fueron deshechos por los canteros de la década de los años 50. A pesar de todo una cosa buena hicieron: tapar el agujero que yo viera de niño con unas piedras. Enseguida dí con él y me vino a la memoria aquel día en que mis amigos y yo, niños de doce años, intentamos calar su profundidad.
Pues esta es la prueba de que en este monte hay cavernas. Este agujero profundo, es como una chimenea de ventilación de la caverna Norte. Tiene que haber otro que ventilaba la caverna Sur. Uno de los petroglifos de la “croa” tiene un gráfico de estas cavernas en forma de libro abierto, además de triángulos apuntando los montes sagrados del contorno y cuadrados representando la existencia de otros poblados. Las entradas de las cavernas están por el lado Oeste. El foso o camino de circunvalación lleva hacia ellas; si la excavación que se hizo, organizada por Alén, fuera hecha cuatro metros más abajo, seguro que las encontraría.
Cuenta Manuel, que estando excavando con sus ayudantes, oyeron un ruido de una piedra, que al desprenderse, iba dando saltos, haciendo eco al caer...  seguro que en la caverna.


Al haber cavernas, la vida del hombre en Taboexa, puede remontarse al Paleolítico a unos 33.000-9.000 años A.C.
Por los años 1730 fue construida la capilla de San Bartolomé. Es posible que destruyeran la mámoa allí existente, por ser el sitio más apto para los actos fúnebres.
Lo que tenemos seguro es que entre los años 2.800 al 2.300 a.C. Taboexa estaba poblada por tribus pre celtas, seguramente los oestrimnios, gente pacífica, poco guerrera.
Los habitantes de las cavernas no tuvieron más remedio que aceptarlos. Ser muchos y pacíficos facilitó la unión.


Mi nieta Irene

Mi esposa Rosita
Esto debió darse en el Neolítico, cuando el hombre empezaba a salir de las cavernas. Existe la posibilidad de que los oestrimnios ampliasen dichas cuevas e hicieran las tales chimeneas de ventilación; al ser tantos, era, de momento, el único sitio que tenían para refugiarse. Tardarían pocos siglos en salir de las cavernas y hacer poblados.
Florentino López Cuevillas, en su obra “La civilización céltica en Galicia” cita unas quince tribus preceltas, con nombres distintos, y entre ellas los oestrimnios, que fueron los que establecieron su residencia en el norte de Portugal y en la actual Galicia introduciendo la cultura de las urnas de Ulenden, que dió paso más tarde a la cultura castreña. Estaban relacionados con los Ligures y eran comunes a países bretones, ingleses e irlandeses.
Hallazgos de cerámicas, confirman que vivieron en el Monte de Altamira, más tarde transformado en Castro.
Formaban una sociedad matriarcal, con una aristocracia militar y religiosa de tipo feudal. Las figuras de máxima autoridad eran el caudillo y el druida. El caudillo, con autoridad de tipo militar, era quien defendía con sus guerreros su castro o clan. El druida era médico y religioso y podía ser común a varios castros; se reunían en concilios con druidas de otras áreas y transmitían los conocimientos y eventos más importantes.

De ser una comunidad nómada, basada en el sistema de caza y recolección de frutos silvestres, pasó a explotar la agricultura, de una manera rudimentaria y a criar animales como ovejas, vacas, cerdos, gallinas. Domesticaban caballos, eran grandes jinetes. De esta manera se convierten en una sociedad más estable.
En muchos lugares de Galicia había asentamientos de estas tribus.
Desde el 2.300 a.C. fue pasando el tiempo y creció el poblado en Taboexa. Acordaron entonces consagrar el monte más alto, (hoy llamado Sandomedio) a su diosa Cal-Leach,la diosa de la fecundidad y de la muerte, la madre Tierra. Era ella la que los traía a este mundo, los alimentaba con sus frutos y les regalaba una gama de colores silvestres y diversidad de flores, como juguetes, para hacerlos felices; Les daba la potencia de proliferar y a la hora de la muerte los recogía en su seno de Madre hasta hacerlos suyos para siempre.Los hijos de esta diosa, eran llamados “Cal-lei-cus”.
Conocían el calendario romano, pero usaban el calendario lunar. Tenían idea de los Solsticios y Equinoccios y en el mes lunar se fijaban en las calendas, nonas e idus. Las calendas era el primer día de cada mes, las nonas el día 5, menos en Marzo, Mayo, Julio y Octubre que era el día 7. Y los idus, el 13, menos en los meses antes citados que era el día 15.

Ara de la diosa Cal-Leach en la cimentación de esta capilla de San Mamed-Sandomedio


Pues en las nonas de agosto, es decir, el día 5, acordaron subir al monte para hacer el primer sacrificio a la diosa. Los druidas de los poblados, los caudillos, hombres y adolescentes, suben al “coto” portando terneros, corderos, cabritos, gallos y demás animales. Donde hoy está la capilla había una gran piedra llana, aún hoy podemos verla alrededor de la misma. Los druidas hicieron libaciones con aceite sobre ella para consagrarla y comenzó el primer sacrificio de los animales, ofrendado a la diosa.

A las pocas horas había pieles encima de los tojos, secando al sol, hombres descuartizando las carnes, unos haciendo sombras con ramas de árboles, otros transportando leña para hacer hogueras, que tenían dos finalidades, asar las carnes y defenderse de las fieras. En las noches del 5 y 6, las mujeres, niños y ancianos, miraban hacia el monte resplandeciente por las hogueras que ardían. En la mañana del día 7, suben temprano para participar en el ágape. Cerca de la cumbre, escogen un lugar para descansar; esos sitios de descanso aún hoy se llaman “pousadouros”. Bajan los hombres para ayudar, se abrazan y celebran con alegría tal evento. Tenia lugar el primer “encontro”. Arriba, ya en la cumbre, se repiten otros "encontros" con parientes de distintos poblados, que subían por otros caminos. Estos “encontros” perduran hasta el día de hoy, aunque realizados de otra manera.
Celebraron el primer ágape, comiendo aquel churrasco y bebiendo aquel buen vino que ellos elaboraban. Bajaron del monte a media tarde, en atención a los ancianos y niños y prolongaron la fiesta en los poblados, cantando y bailando.
A partir de esta fecha, mirando hacia el monte, reconocían en él a la diosa Cal. Y alrededor de ella se fueron formando poblados, al Este la Cernada, al Norte los Batalláns, Huma, Vilacoba, al Sur los Ribartemes, y al Oeste estaba Taboexa que se extendía desde el rio Huma hasta el Miño. Todos ellos acobijados por la diosa Cal-Leach.
Pasaron décadas y siglos, y los poblados se iban multiplicando.
Tenían estas tribus una sorprendente habilidad arquitectónica, organización en grupo, capacidad de abstracción y transcendencia, y un profundo sentido religioso.


Símbolo de la pubertad
Piedra ritual

Practicaban un rito, digno de ser destacado. En la "croa" del Monte de Altamira hay un petroglifo con una excavación en forma de cuenco , llamada "coviña". en la que se recogía la lluvia de todo el año, enviada por los dioses. Con ella los druidas rociaban, "asperxían", a los púberes del poblado en el Equinoccio de Primavera, 21 de Marzo, como si fuera un bautismo. Mediante este rito, los muchachos pasaban al mundo de los adultos con todas las responsabilidades y obligaciones que esto conlleva. Se celebraba una gran fiesta para conmemorarlo. Al lado de la citada "coviña" otro petroglifo muestra una "facie" de joven rodeada por 15 "coviñas" de menor a mayor tamaño, símbolo de la pubetad y del rito. En esta piedra ritual "asperxían los druidas a lospúberes.

Símbolo de la pubertad no Mouro
Piedra ritual no Mouro
En el petroglifo de los triángulos hay uno que apunta al "Lugar do Mouro" y es curioso que en una "laxe" del camino que lleva a este sitio hay grabado otro triángulo indicando el Monte de Altamira. Y, al lado, dos petroglifos muy expresivos. Uno, parecido a una "lagareta", con un surco alrededor que da a una "coviña, más profunda y de mayor tamaño que la de Altamira. Y, el otro, con dos penes, uno más erecto hacia el poniente y el otro no tanto, en dirección al naciente, y en medio de los dos una pequeña "coviña"; un simbolismo muy bien logrado de la pubertad y del rito. Son éstas, piedras rituales, como las de Altamira.
Estanislao Fernández de la Cigoña, un gran escritor por cierto, -llevo muchos años leyendo sus crónicas-, no logró descifrar el verdadero significado de estas grabaciones. A la piedra de la "coviña" le llama "lagareta do aceite" y a la de los penes, lugar al que acudían mujeres estériles para frotar en ellos sus partes implorando fecundación. Desde aquí, saludo y pido disculpas a Estanislao.
Los petroglifos "do Mouro" muestran claramente que allí hubo un gran poblado celta. Escogieron ese lugar por tener grandes manantiales de agua, "manantes da Rubial"además de ser un sitio apacible y abrigado.Después de la dominación árabe, quizá alguno de ellos quedó viviendo allí con su familia, por eso se llama "O lugar do Mouro", así como "O Barrio da Moreira"  por haber sido un asentamiento árabe.

Mi amigo Carlos Cortés

Serpiente petroglifo Cabreira
Otro poblado celta en los "manantes da Adreira". Hay grabaciones rupestres que lo demustran. Pena que los canteros deshicieran el resto.
Y no digamos en los manantiales "da Cabreira. Un gran asentamiento celta tuvo que existir en ese lugar por los petroglifos, que allí se encuentran. En especial el de las serpientes, su propio simbolismo o emblema. Los celtas eran  llamados "saefes" o "sefes" que significa serpientes. Este petrogifo debería estar vallado y protegido por Patrimonio. Da pena, que por culpa del "nematodo", "plaga dos piñeiros", las máquinas pasaran por encima y le sacaran bocados.
En el barrio de Gurbelas también hubo un asentamiento celta..
Vivían en las laderas de los montes para vigilar la posible llegada de gente enemiga y defenderse con más facilidad. En los cuatro siglos de dominación romana, al hacer éstos caminos empedrados y construir villas al lado, empezaron los celtas a bajar de los montes.

Más serpientes en el petroglifo de la Cabreira

Los Oestrimnios o preceltas eran "gente infatigable. Lo suyo era evolucionar.
Empezaron a hacer caminos y senderos por todas partes. En las encrucijadas, levantaban una columna que remataba con doble o triple “face”. El druida hacia libaciones en ella en las calendas de noviembre, el día primero,por si alguna “ánima” estaba perdida, pudiera encontrar el “Alén”.
Del megalitismo, no quedan vestigios en Taboexa; si alguno hubo, fue destruido en los tiempos de la cristianización.
El nombre de la diosa Cal-Leach es el étimo de calaicos-galaigos-galegos-Galicia; y también de porto-cale Portugal.
Por los años 1.500 a.C tienen los oestrimnios una gran sorpresa.. Llegan a Galicia y por tanto a Taboexa, los celtas de Hall-Statt. Los hallazgos en el castro de Altamira son pruebas de que habitaron en él.
Encontraron el noroeste peninsular bastante poblado, pero se adaptaron bastante bien, posiblemente por su carácter afín indoeuropeo.
Los oestrimnios, conservaron su destacada personalidad lingüística y cultural, pero al final supieron intercambiar aspectos culturales con la civilización céltica. Entre ellos se produjo un verdadero trueque de costumbres y conocimientos.
Por si fuera poco, en esta época se producen otros incrementos de la población, debido a desplazamientos desde la meseta buscando en el noroeste un clima menos caluroso.
Aquí, nace una cultura, que los celtas llamaban “düin o don” y los romanos “castros”.
Pasaron unos siglos y ya no había diferencia entre los oestrimnios y los celtas. Se emparentaron unos con los otros y las costumbres religiosas no se alteraron. En la ganadería y agricultura, hicieron progresos.
Eso sí, todos los años subían juntos al monte a ofrecer el sacrificio a la diosa Cal en el día 5 y a participar en el ágape el día 7 de Agosto. Esta costumbre perduró hasta la fecha.
Os prometo seguir escribiendo sobre este tema. La próxima página se titulará "Los Romanos en Taboexa".